Chihuahua, Chih. – 13 de mayo de 2025. – Álvaro Bustillos, líder de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, afirmó que los exportadores del estado “no somos moneda de cambio” en las decisiones relacionadas con la sanidad y la seguridad nacional, por lo que, en nombre de la Unión exigió el cierre urgente de la frontera sur de México.
La declaración se da en medio de la suspensión de las exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos, una medida que ha generado preocupación entre los ganaderos de Chihuahua, principales productores y exportadores de carne en el país.
Bustillos Fuentes expresó que esta suspensión representa un “tiro de gracia” para la industria ganadera y advirtió que la situación pone en riesgo la sanidad de los hatos ganaderos, la fauna silvestre y la salud pública de México. El líder ganadero hizo un llamado a las autoridades mexicanas a coordinarse y colaborar con sus homólogos estadounidenses para evitar que decisiones unilaterales afecten a toda la nación.
El presidente de la Unión Ganadera de Chihuahua enfatizó que los estados exportadores han invertido recursos y esfuerzos significativos en mantener los protocolos sanitarios, incluyendo inspecciones y tratamientos como la aplicación de ivermectina, para garantizar la calidad y sanidad del ganado. Sin embargo, señaló que las medidas recientes, motivadas por la presencia del gusano barrenador en algunas regiones del sur del país, han sido implementadas sin la adecuada coordinación, poniendo en riesgo estos esfuerzos.
Bustillos Fuentes reclamó que no se puede aceptar que México no cierre su frontera sur en respuesta a las acciones de Estados Unidos, como lo hizo el Departamento de Agricultura estadounidense con un mensaje en Twitter. Para él, esta falta de acción impacta directamente en las familias ganaderas que dependen de la exportación, además de afectar la economía y la salud pública.
Asimismo, criticó que muchos engordadores no cumplen con las medidas sanitarias y que, en la práctica, se benefician del cierre de fronteras al adquirir ganado de los estados exportadores a precios mucho más bajos, lo cual perjudica a los productores que cumplen con los protocolos.
Bustillos solicitó una prórroga para las exportaciones y urgió a las autoridades mexicanas a negociar y establecer medidas que permitan retomar los canales de comercialización. Consideró que el problema debe tratarse como una cuestión de seguridad nacional y salud pública, y no como una simple disputa económica.
Finalmente, el dirigente ganadero reiteró que los exportadores de Chihuahua y de todo México no deben ser utilizados como moneda de cambio en decisiones que afectan la sanidad y el bienestar del país, y exigió acciones concretas para proteger la industria y la salud de la población.

