El control del brote de sarampión en Chihuahua se ha convertido en el modelo que la Secretaría de Salud replicará a nivel nacional para contener la enfermedad, afirmó el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo, Eduardo Clark García Dobarganes.
Durante su informe, el funcionario destacó que el país mantiene una incidencia “relativamente baja” gracias a las altas coberturas históricas de vacunación y a la confianza de la población en las dosis aplicadas. En el último corte se registraron 9,487 casos acumulados en el último año, 410 más que la semana previa.
Clark García Dobarganes explicó que la vacunación protege de manera individual —al reducir la gravedad de la enfermedad y prevenir muertes— y también de forma colectiva, al limitar la transmisión comunitaria. “Cuando más mexicanos estamos vacunados, menos espacio tiene el virus para crecer”, resumió.
El brote inició hace un año en comunidades de Chihuahua con baja cobertura de vacunación. Tras la aplicación masiva de dosis, los casos alcanzaron un pico en mayo y descendieron de manera sostenida hasta prácticamente desaparecer en 2026.
Con base en esa experiencia, la estrategia nacional contempla vacunación intensiva en zonas con brotes y vacunación preventiva en regiones sin casos. Actualmente, el sistema de salud dispone de 27 millones de dosis y prevé recibir otras 17 millones en los próximos tres meses, para alcanzar un total cercano a 48 millones de aplicaciones hacia mayo.
Las cifras semanales reflejan el ritmo acelerado de la campaña: de 270 mil dosis aplicadas en la primera semana del año se pasó a cerca de 1.7 millones en la semana del 7 al 13 de febrero. La meta es llegar a 2.5 millones de aplicaciones por semana, lo que equivaldría a aplicar en dos semanas lo que antes se lograba en un año.
El subsecretario reiteró que hay vacunas suficientes y llamó a la población a completar esquemas, especialmente en niñas y niños, subrayando que la vacunación es la principal herramienta para evitar nuevos brotes en el país.

