El Paso, Texas. – Manuel Pérez Jr., un exagente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), ha admitido su culpabilidad en una red de corrupción que operaba desde el Puente Internacional Santa Fe. El exfuncionario se declaró culpable de aceptar sobornos para permitir el cruce ilegal de cientos de migrantes y de facilitar el tráfico de grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos.
Detenido en febrero de este año mientras trabajaba en el cruce fronterizo, Pérez Jr. confesó ante las autoridades haber abusado de su posición de confianza a cambio de pagos que, según los fiscales, ascendieron a casi 700 mil dólares.
La investigación reveló que sus actividades delictivas se remontan a noviembre de 2019. Pérez admitió que, a cambio de dinero y artículos de lujo —entre ellos un sillón de masajes, joyas y un reloj Rolex—, hacía la vista gorda para que vehículos cargados con personas y drogas cruzaran sin ser inspeccionados.
En específico, se documentó que en diciembre de 2023 permitió en múltiples ocasiones el paso de una camioneta Nissan Pathfinder que transportaba migrantes indocumentados.
Las autoridades federales estiman que, gracias a la complicidad del exagente, más de 250 personas ingresaron ilegalmente al país. Además, se le acusa de conspirar para distribuir más de 32 kilogramos de cocaína, la cual fue rastreada hasta los estados de Carolina del Norte y Luisiana.
Tras su declaración de culpabilidad, Manuel Pérez Jr. ahora espera su sentencia por los graves cargos federales de soborno y tráfico de personas y drogas.

