CHIHUAHUA, CHIH. – El diputado Jorge Soto (PAN) denunció que las finanzas de los municipios chihuahuenses se encuentran bajo una presión crítica debido a los ajustes negativos aplicados por el Gobierno Federal. Según el legislador, la reducción de participaciones federales ya supera los mil millones de pesos, lo que ha obligado al Estado y al Congreso a intervenir para evitar un colapso en la operatividad local.
Municipios: Los más afectados
El recorte no ha sido parejo, impactando con mayor severidad a aquellas localidades que dependen casi en su totalidad de los recursos enviados por la Federación. Entre los casos más destacados se encuentran:
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Parral: Registró un ajuste negativo de 4 millones de pesos tan solo en el mes de noviembre.
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López, Satevó y Guachochi: Han reportado reducciones recurrentes en sus presupuestos trimestrales.
“Mientras la Federación recorta recursos sin medir el impacto local, en Chihuahua hemos optado por la responsabilidad y el fortalecimiento de las finanzas desde lo estatal”, afirmó el diputado.
La estrategia de contención estatal
Ante la falta de recursos federales, Soto respaldó la gestión del secretario de Hacienda estatal, José Granillo. La estrategia de Chihuahua para mitigar el impacto se basa en tres ejes:
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Orden Financiero: Contención del gasto para proteger la estabilidad de la entidad.
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Defensa Legal: Gestiones y mecanismos administrativos para recuperar los fondos que corresponden por ley al estado.
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Atracción de Fondos: Negociación permanente para atraer nuevos paquetes presupuestales.
El papel del Congreso: Autonomía recaudatoria
Desde el Poder Legislativo, Soto explicó que se han tomado medidas técnicas para dotar a los ayuntamientos de mayor certidumbre. La Comisión de Presupuesto ha impulsado la actualización de las Tablas de Valores catastrales, una herramienta diseñada para que los municipios mejoren su recaudación de ingresos propios.
“El objetivo es dotarlos de mayor autonomía financiera para que puedan prestar servicios básicos sin depender exclusivamente de una Federación que centraliza y genera incertidumbre”, concluyó Soto, contrastando la planeación estatal frente a lo que calificó como una política federal de abandono presupuestal.

