La Presidenta Claudia Sheinbaum mantuvo la dinámica de las conferencias mañaneras que encabezaba AMLO, pero redujo su duración y, al menos el primer día, no lanzó ataques ni recurrió a pasajes históricos, como su antecesor.
Titulada por Sheinbaum como la primera “mañanera del pueblo”, tuvo una duración de una hora 20 minutos, de las 7:36 a las 8:56 horas, incluida la proyección de un video de 11 minutos, cuando las conferencias de López Obrador tardaban tres horas en promedio.
La morenista también anunció nuevas “secciones” en las conferencias diarias para abordar temas como la obesidad y las “mujeres en la historia”, aunque mantendrá un apartado para replicar -o exhibir- notas de medios que considera falsas.
Sheinbaum había informado que las mañaneras serán a las 7:00 horas, al igual que AMLO. No obstante, ayer anunció que iniciaría a las 7:30 horas y, en los hechos, su primer ejercicio arrancó seis minutos después.
A diferencia de López Obrador, dio la palabra a representantes de medios de comunicación sentados en las últimas filas del Salón Tesorería de Palacio Nacional, a pesar de que, igualmente, se sortearon los lugares de las primeras dos filas, y no permitió preguntas fuera de micrófono.
AMLO solía dar la palabra únicamente a las personas sentadas en las primeras filas y prácticamente todos los días contestaba cuestionamientos que los reporteros le lanzaban fuera del uso del micrófono, a manera de precisiones.
La conferencia duró 90 minutos, cuando las de su antecesor promediaban tres horas, debido a que permitió pocas preguntas y respondió de manera breve incluso a temas como la violencia en Sinaloa, la relación de México con España o la atención de los damnificados en Acapulco.

