sábado, junio 06, 2026

Refugio a la baja

Nacional

CDMX.- A pesar de que el número de solicitudes de asilo en México bajó de manera sustancial en 2024 respecto al año previo, cuando alcanzó su pico histórico, y de una mayor eficiencia en el procesamiento, persiste la saturación en las oficinas de atención a los peticionarios y las dificultades para obtener documentos para permanecer en el País.

De acuerdo con el informe anual de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), México recibió 78 mil 975 solicitudes de asilo el año pasado, 44 por ciento menos que en 2023. No obstante, se mantuvo entre los 10 países que más solicitudes recibieron a nivel mundial.

Los principales países de origen de los solicitantes de asilo en México fueron Honduras, con 35 por ciento; Cuba, con 23; y Haití, con 14. En tanto, el número de personas que obtuvieron el reconocimiento como refugiadas en el País ascendió a 26 mil 800.
El informe destaca que la capacidad de procesamiento de solicitudes en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) se incrementó 5 veces con respecto a 2018, al emitir alrededor de 69 mil resoluciones individuales, con una tasa de reconocimiento de 60 por ciento.
“ACNUR fortaleció su colaboración con la Comar, lo que permitió optimizar los sistemas de registro y procesamiento. Uno de los avances más importantes fue la digitalización y la adopción de tecnología biométrica por parte de la Comar, para mejorar la eficiencia en el procesamiento de solicitudes de asilo”, señala.

“Al cierre del año, la Comar procesaba un promedio de más de 2 mil 800 resoluciones al mes, casi 40 por ciento más que en 2023. Sin embargo, la Comar continúa enfrentando limitaciones presupuestales que, sumadas a la escasez de alternativas legales de estancia para las personas, han sobrecargado el sistema de asilo”.
Y, por otro lado, advierte, los solicitantes enfrentan crecientes dificultades para obtener documentación que les permita una estancia legal en el País, incluyendo las Tarjetas de Visitante por Razones Humanitarias (TVRH), cuya emisión por parte del Instituto Nacional de Migración (INM) disminuyó 97 por ciento en 2024, respecto al año previo.

“La continua falta de documentación dificulta que las personas solicitantes de asilo accedan a servicios esenciales, empleo formal y educación durante su proceso de asilo, que puede llevar meses, y las ha expuesto a mayores riesgos de protección, incluyendo violencia contra mujeres y niñas, fraude y extorsión”, apunta.
ACNUR identifica a la frontera sur, la Ciudad de México y la frontera norte como las zonas críticas en materia de atención a solicitantes de asilo.
Más de tres cuartas partes de todas las solicitudes de asilo en México, detalla, se presentan en Chiapas, un estado, advierte, con servicios y recursos que se encuentran al máximo de su capacidad

La Ciudad de México, agrega, recibió más de 14 mil 300 solicitudes de asilo en 2024. 

Pega recorte

La representación en México de la ACNUR debió cerrar cuatro de sus oficinas en el País y despidió a 190 colaboradores a consecuencia de la disminución en el financiamiento del organismo luego de que Estados Unidos decidiera interrumpir sus aportaciones.

“He tenido que tomar decisiones muy graves este año, que han significado que más de 190 colegas valientes, capaces, preparados, dedicados, han tenido que dejar su trabajo, porque no podemos seguir con su contratación, y hemos tenido que cerrar 4 oficinas”, señaló Giovanni Lepri, representante del organismo en el País.
“Ninguna oficina era superflua, ningún colega era superfluo. Lo hemos tenido que hacer porque no había de otra”.Agencia Reforma