Ante el panorama epidemiológico internacional, la Secretaría de Salud federal confirmó que México mantiene activos sus sistemas de vigilancia y capacidad laboratorial para la detección oportuna de Hantavirus y Ébola. A pesar de los brotes activos en otras regiones del planeta, las autoridades sanitarias enfatizaron que el territorio nacional se encuentra libre de ambas patologías.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el titular de la dependencia, David Kershenobich Stalnikowitz, garantizó que el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) dispone de los reactivos y el personal técnico necesario para procesar muestras y confirmar o descartar sospechas de manera inmediata.
Monitoreo del Hantavirus: El caso del crucero en Sudamérica
El foco de atención actual respecto al Hantavirus se centra en un brote detectado en un crucero proveniente de Argentina, el cual transportaba a 147 pasajeros de 23 nacionalidades distintas. El balance epidemiológico oficial de este evento asciende a:
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Casos totales asociados: 11
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Confirmados: 9
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Sospechosos: 2
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Defunciones: 3
Desde la perspectiva virológica, Kershenobich detalló que, aunque este patógeno —identificado en 1978 en Corea del Sur y hospedado principalmente por roedores— posee más de 40 variantes, el riesgo de una dispersión comunitaria global es bajo. Esto se debe a que la variante Andina (predominante en Chile y Argentina) es la única con capacidad demostrada de transmisión interhumana.
| Virus | Vector Principal | Mecanismo de Transmisión | Estatus en México |
| Hantavirus | Roedores (Variante Andina: Humano a humano) | Contacto con fluidos/excreciones de roedores | Sin casos registrados |
| Ébola | Murciélagos | Contacto directo con fluidos corporales (no aéreo) | Sin casos registrados |
Vigilancia por Ébola: Restricciones y tasa de letalidad
Respecto al Ébola, cuyo reservorio natural está ligado a los murciélagos en el continente africano, la Secretaría de Salud recordó la severidad del cuadro clínico, el cual cursa como una fiebre hemorrágica con una tasa de letalidad estimada en el 40%.
Las autoridades fueron enfáticas en delimitar las vías de contagio para evitar alarmas innecesarias: el virus no se transmite por vía aérea. La infección ocurre estrictamente por el contacto directo con fluidos corporales infectados (sangre, saliva, vómito, orina o heces).
Como estrategia de contención preventiva, el Gobierno de México mantiene vigentes las alertas de viaje hacia las zonas afectadas en África, complementadas con la distribución de guías de práctica clínica y la preparación de unidades médicas de respuesta.

